
La bandera de Venezuela más que una bandera es un homenaje a una mujer
Pero más allá de toda esa representación histórica que ya conocemos, acerca de la traída del tricolor nacional a manos del Generalísimo Francisco de Miranda, hay una historia que casi nadie conoce, la versión de cómo se originó la idea a través del amor, que nos dio a conocer el periodista Alfonso Betancourt (Diario El Carabobeño. Valencia. 12-03-93) al decirnos en aquella publicación que "Una de las mujeres de quien más se prendó Miranda en la región nórdica fue Catalina Hall, en cuyo homenaje y para recuerdo sempiterno el Generalísimo estructuró la bandera que sería del Ejercito libertador de Suramérica: la franja amarilla, por el recuerdo del color oro de los cabellos rubios de su amada; la azul, por la nostalgia del zafiro de sus ojos azules como el mar y la roja, por el sabor y el fuego de sus labios color rojo”.
¿Por qué no contaron esa historia?
Se contó la del rojo por la sangre, el azul por el mar que defendieron nuestros ancestros, pero, ¿En donde esta la parte en la que se dice que en realidad nuestro tricolor es una demostración amor?
Si quizás a los venezolanos nos hubiesen dado esa versión de lo que en realidad inspiró al generalísimo Francisco de Miranda tal vez el pensamiento de los mismos no sería igual, en el que se incluye la lucha, la violencia ó la guerra en vez de decirnos que fue solo un homenaje a una mujer amada, más que un ramo de flores, un graffiti, unos bombones, le regaló el emblema, la distintivo, la insignia de un país. ¿Qué harías si te regalan un país? Simplemente eso no tiene precio.